Soy un chabón que extraña Buenos Aires

Soy un chabón que extraña Buenos Aires

Axel Malamud es poeta o, en otros términos, un artesano de la palabra. Podría estar en cualquier puesto de Purmamarca, de Mendoza o del sur argentino. Pero no, está en Londres. Hace seis meses lo llevó su trabajo. Lo atrajo la experiencia de vivir en Inglaterra “a pesar de que me estoy perdiendo cositas de ese arte que tiene Buenos Aires y que son mi principal alimento a la hora de escribir”. La diferencia horaria no es motivo para no atendernos. Acá pasamos la hora 20; allá, cuatro horas más: “me traje una cerveza y feliz de hablar con ustedes”, dice.

Es que la comunicación pareciera no haber sido un problema en su vida. De manera particular llegó a Mauro Lo Coco, poeta y editor en Modesto Rimba, editorial en la que Malamud publicó “club atlético ansiedad”. “A Mauro lo conocí leyendo no me acuerdo dónde”. Consiguió su mail, le escribió y recibió la buena onda de Lo Coco. Se juntaron a tomar un café y, sin pretenderlo, el fútbol irrumpió entre ellos: “Las primeras dos horas de ese café hablamos solamente de Maradona”. Causa primera en la que se forja esa amistad, reconoce.

Con sencillez y profundidad, Malamud deja evidenciar su pasión por el fútbol, su habilidad para escuchar y su maestría para transformar la palabra coloquial en arte: “La poesía donde yo estoy metido tiene que ver con desacralizar esa pretensión estética solemne o elevada. 

Creo que la poesía no es más que efecto estético. Entonces la podés encontrar en cualquier lado, siempre y cuando tengas las técnicas o las operaciones que hagan que funcione”.

De manera que Axel y su cerveza, en algún lugar recóndito de Londres, puede volverse poesía. Habla. Y entonces nos muestra que los hilos de su pensamiento se tejen igual que su lírica: “Nadie duda de que Messi es un jugador de fútbol pero sí puedo dudar de que el 4 suplente de Cambaceres lo sea. Ahora, si pienso que labura en una carnicería y en lugar de caer al partido con el delantal de carnicero manchado de sangre, va dos horas antes, se pone unos botines que son medio truchos pero brillan y el día anterior se hizo el corte de pelo que está de moda, bueno, ahí no dudo tanto de que sea un jugador de fútbol.

Vos me das al 4 de Cambaceres y a Messi vestidos por igual, y ahí se lo dejo al lector qué elemento es más atractivo para la poesía

En apariencia marginal, el fútbol le permite a Malamud explicar su poesía: “No es lo marginal en sí mismo la poesía sino el proceso o la operación técnica que utilices para mostrar el mundo estético que hay de fondo.” “club atlético ansiedad”, aclara, tiene una intención determinada: “hay un truco en el título del libro: un club no necesariamente es de fútbol. Sin embargo, el adn cultural argentino lo carga de eso.

El libro lo que pretende, con estas formas desacralizadas, es encontrarle un sentido de pertenencia a esas cosas que parecen diseminadas en el mundo.”

En principio su idea resulta original. Sin embargo el propio Malamud admite que brota de otras voces: “El libro surgió en un momento en el que estaba muy frustrado por lo que estaba escribiendo. Entonces yo estaba en la calle y escuchaba decir algo que me parecía tremendamente poético, sobre todo porque no estaba bien dicho. Empecé a anotar esas frases y las tenía en una listita en el celular. Y un día digo: bueno, todo eso van a ser los títulos de poemas que voy a desarrollar.” Y luego agrega el libro funciona como un curador del habla coloquial. Tiene que ver con hacerle justicia a la oralidad, que es el espacio en el que mejor se ve el mal uso del lenguaje y que por eso mismo resulta poético, porque no tiene que ver con la sacralidad del lirismo y con una intención puramente elevada.”

Eso dice un chabón que extraña Buenos Aires, como él mismo se define. Quizá en este título haya también un poema. Y quizá algún lector de esta nota (hasta el mismo Malamud) pueda tomarla y hacer poesía con ella. Porque qué es la poesía sino un manosanta de la palabra.

Autor: Juan José López

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