“Conocí el estrés cuando nadie sabía qué era”

En su carrera futbolística, la familia también fue importante. En 1974, casi con dieciséis años, pasó a Racing: “Fui a vivir a la casa de mis tíos; fue muy importante para mí. Si iba a la pensión, volvía. La casa de mis tíos era algo increíble. Quedaba en Mitre, a cuatro cuadras de parque Domínico, en Wilde. Era mágica. Todos los días a las 5 de la tarde había truco. Se jugaba con los vecinos. Al lado había un médico muy famoso, y tenía una puerta que pasaba a la casa de mi tío. El tipo atendía y en un momento a la tarde, hacía un break, se jugaba un treinta y seguía atendiendo. Esa casa era pura alegría.”

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